martes, 30 de abril de 2019

PRIMERO DE MAYO


Por más que luego te lamentes y lo escribas,
con un tamiz de impúdica nostalgia,
y, aunque dentro de un año,
vuelva a lucir la primavera
su vestido de flores, nunca más
—óyeme con el látigo afilado—
volverás a tacharte primero de mayo de dos
mil diecinueve,
—y lo sabes—.
Eres del miedo tan obtuso
que caminas irremediablemente  uno
de esos errores irredentos y aciagos,
terminas de matar la esperanza
de una mirada limpia
dispuesta a medirte tan solo
tus milagros más altos,
a transitar sin miedo
tus brutales caídas,
a encontrarles sentido
a tus bellos tropiezos,
y a hacer crecer las rosas más ciertas
de un pasto de cenizas,
o a inventar un invierno
para el último amor que te atrevieras a crear.
Pero tú ya lo sabes,
por más que luego te lamentes y lo escribas,
has dejado morir tu primero de mayo de dos,
de uno,
de cero.



I. Martínez

lunes, 29 de abril de 2019

La visita

El pasado 8 de abril, tuve el acierto y la dicha de asistir a uno de los #LunesdeLírica que organiza el Ámbito Cultural, donde descubrí con admiración y entusiasmo que el magnífico actor Pepe Viyuela es además un fabuloso poeta, encaminado y acicateado certeramente por el gran Manolo Romero.
Además de disfrutar del recital que dieron a dos voces; de aprender cómo una catástrofe puede en líricas manos sabias convertirse en elegía al padre y canto a la infancia y a los sueños (gracias Manolo); y de rendir homenaje final al inolvidable e inolvidado Pepe Hierro, tuve la osadía (yo, que he recitado en público dos veces, y siempre entre minorías amistosamente favorables) de asaltar su micrófono abierto. Aquí os dejo el resultado -no hagáis caso de mi pulso zigzagueante-.
¿El premio? La benévola acogida de los dos  recitantes, su abrazo y palabras de aliento, el amable aplauso de un público amante incondicional de la poesía, y el trabajo de los organizadores, que se tomaron la molestia de inmortalizarlo y difundir el resultado (¡no saben lo que han hecho!).
Desde aquí todo mi cariño y agradecimiento para Pepe Viyuela, Manolo Romero, la cuadrilla del Centro de Poesía José Hierro, Gonzalo Escarpa, Gervasio y Pita, por hacer del encuentro una fiesta inolvidable.




domingo, 28 de abril de 2019

DESPABÍLATE

No. Por más que te lo creas
la finalidad de mi vida
no es hacer que tu ego
alcance la altura de mi olas.
No me siento perdida
ni lloro en los rincones
las horas que no estuve contigo.
No bebo por tu culpa,
no escribo acróstico tu nombre
en mis sueños más densos,
no pienso en ti
ni compro ropa cara
para que me desvistas.
Solo te lo diré una vez:
tu voz no es la medida de las cosas,
tu boca no dicta mis tiempos,
tu cuerpo es tan defectuoso
o tan perfecto como miles de cuerpos
y eres tan listo y tan tonto
como cualquiera.
Hace tiempo que dejé de ser Casandra,
y Medea, y Dido, y Penélope.
Nunca he sido Electra ni Ifigenia,
ni Inés, ni Lucrecia.
No seré Proserpina
ni Eurídice ni Progne
y de la católica
solo llevo el nombre.
Deja ya de leer,
en serio,
sal de tu caverna,
las mujeres de hoy
somos de otra calaña
incluso las de España.
Bájate de las nubes,
rebájate los humos
y, después, si te queda aún aliento,
entonces… ¡espabila!
y cuéntame otro cuento.

I. Martínez


sábado, 27 de abril de 2019

Vota, vota, la pelota...

En un país que se ufana
de trabajar a desgana
donde reinan las prebendas
que desvalijan la hacienda.
Id, id a votar...
                              ¡Mañana!

I. Martínez

jueves, 11 de abril de 2019

Amamos la poesía

No conocía la iniciativa y me parece maravillosa.
Os enlazo la web del proyecto Amamos la poesía de Condé Nast Think, para más información. Usan la etiqueta #amamoslapoesía en las redes sociales e invitan a participar a todos los amantes de la poesía.
Para abrir boca, enlazo uno de los vídeos, el poema "Si el hombre pudiera decir", de Los placeres prohibidos de Luis Cernuda, con el magnífico recitado de Israel Elejalde.
Merece la pena quedarse un rato a ver todos.
Enhorabuena.

















Más info sobre Luis Cernuda:
https://cvc.cervantes.es/actcult/cernuda/default.htm

sábado, 30 de marzo de 2019

Mar

Que no se apague nunca
la hidrópica promesa de tu sangre
de pronto, acariciando el tiempo.
Desiertos de mi ser en ambición continua
de tu oasis sin rumbo,
de tu corriente ancha,
de tu voz infinita haciéndose despacio
en todos los espacios del amor,
especias orientales de tu otoño de Indias.
Soy mar
o presunción de sal en llanto
si susurras mi nombre
o te alojas al fondo,
en mi misterio blanco,
y soy toda mi sed
que te persigue.


Isabel Martínez Poyatos

sábado, 23 de marzo de 2019

Micropolipoético o microdelirio

Uno a cada lado de la línea comenzaron el duelo haciendo restallar en el aire las palabras. El modernista, cursi y anaftalinado, blandía su látigo con "lirio", "madrigal", "rododendro", "princesita", "eclipse", "nifea"; al otro lado, el marxista espetaba palabras cargadas de sentido, con un tufillo rancio a palabra gastada que no había perdido sus ansias de justicia: "compañero", "capital", "opio", "alienación", "valor", "mercancía", "dinero".
Antes de que ninguno fuera herido llegó el rey con un ejército de burócratas, enarbolando la bandera de la ley que prohibía los duelos y la verdad.

I. Martínez

miércoles, 20 de marzo de 2019

Soy lenta como el mundo

                                                      FIRST VOICE:
                                                      I am slow as the world. I am very patient
                                                    
Sylvia Plath


Mientras una mujer guarda silencio, otra,
por mí desconocida, se cercena los miembros
y elige su destino. Hay docenas de mundos
en mi mundo y, sin embargo, con cada amanecer
se muere un rumbo que me oculta.
Quisiera que mis alas fueran hermosas
yeguas doloridas que galopan exhaustas
por imprimir la luna en los ocasos,
pero la piel es densa.

Grito la noche.

Ayer, mi juventud como un pájaro herido
inclinó la cabeza hacia la nada
y observó que su fe era una espina
que separaba el tiempo a la mitad.
Hoy, los cuartos me amparan, ¡clarividencia!,
algo susurra que los sueños retornan
la mujer fragmentada comprende que la lengua
no iguala sus funciones.
¡Abajo los relojes!
¡Que vuelen las moléculas vibrantes
que aprietan impacientes la razón!
Tuve miedo. La sombra en el espejo
se fingía ser yo, buscando verso adentro
la imagen que perdió cuando me interrogaba.

El día de mi canto, me vestí de unos labios inmensos,
para cerrar los ojos de la lluvia,
me negué a aquel fantasma de la boca vacía,
sirviéndoos en bandeja el universo.
Antes, había invocado las serpientes; las manzanas
me pendían del pecho, era el preciso instante en que los puntos
cardenales me eran adversos.

Nadie entendió el motivo.
Cumplí doscientos años.
Podría ser un sueño, pero allí me observaba
la sombra de mis vidas
con sus doscientos pliegues al borde de la boca,
clamando sigilosa las palabras. 

Nadie entendió que, lenta como el mundo,
necesito dos vidas para inmolarme.

I. Martínez

lunes, 18 de marzo de 2019

No sé cómo engendrar el poema,

y sí dónde acaba:
en silencio de bocas
llenas.

domingo, 17 de marzo de 2019

viernes, 15 de marzo de 2019

Tu boca andalucía


Me gusta haber besado tu boca aceituna,
tu nevada boca granada,
tu morena boca mezquita,
tu caprichosa y fresca boca doñana,
tu giralda boca altiva,
el carnaval de tu boca de plata;
porque cuando nos besamos
nos canta en la lengua Andalucía
su furia de caballos y azahares
de sangre y sal y cielo y olas;
porque cuando cierras mis labios con tu música,
me abres las alas contra el tiempo,
y vuelo toda la Tierra
y soy toda de mar
y permanezco.

I. Martínez