domingo, 11 de agosto de 2019

CON BRAZO ABIERTO

Parece increíble que después de diez días
el  Open Arms  y sus pasajeros sigan sin un país que les brinde un puerto.
Dejo enlace a su web para más info o colaboraciones.
https://www.openarms.es/

Uno mi voz al deseo de que lleguen pronto sanos y a salvo a un lugar que los acoja con respeto, empatía y solidaridad,  con este soneto.


CON BRAZO ABIERTO

Adrede quizá no, pero igual matas;
no aprietas el gatillo, no echas balas;
tal vez, tus intenciones no son malas;
por tradición te pones las corbatas.
Más despreciable eres que las ratas
cuando sabes su causa y no la avalas
-combaten contra el mar sin portar alas-
y observando injusticias las acatas.
Si no con el esfuerzo de tus manos,
que el gobierno al que votas les dé un puerto;
no hacen falta papeles para humano,
tan solo un corazón de brazo abierto
y un barco, que luchando contra arcanos,
les labre ese futuro firme y cierto.

Isabel Martínez

martes, 6 de agosto de 2019

FALSARIA


Eres la usurpadora de ti misma.
En conscientes y caníbales contorsiones
tratas de ocultar la pesadilla y donde todos miran flores
tú hablas de ataúdes y cansancio.
Se te desatan ahora los lamentos;
las llagas te seducen y lamen la camisa:
serpiente, no te desprendas de todo lo que eras.
Te queda un ulular cansino de cristales
en las esferas sucumbiendo,
un runrún sin contorno
en los relojes desquiciados.
¿Por qué tienes las manos vacías aún?
¿Quién se ha extasiado quemándote la piel,
si todavía estábamos bailando,
si todavía no sabías que la tarde
se muere algunas veces?
Te deshojas como las margaritas inservibles
en las manos de un ángel
y quieres suponer la primavera,
pero te roban los indicios
y ya no sabes dónde acaban los barcos
y dónde empieza tu nombre.

I  Martínez

martes, 23 de julio de 2019

IGUALES A CONCIENCIA

Queremos que nos quieras integrales
y dejes de cantarnos prisioneras,
de hiedra o de jazmín enredaderas
que cumplen tus deseos, serviciales.
Fuera ya relaciones policiales
que ansían controlarte cada esfera
con excusas de celos y ceguera,
basadas en poderes desiguales.
Somos libres, en acto y pensamiento,
de lazos, sumisiones y obediencia;
hechas de carne, mente y sentimiento,
luchamos por un mundo sin violencia.
Únete, prolonguemos los cimientos
y seamos iguales a conciencia.

I Martínez

sábado, 20 de julio de 2019

MUJER EN VUELO


Soy una mujer que no cultiva hijos
sino heridas; flores,
sino versos; perlas,
sino huidas. Soy una mujer
que oculta cicatrices
porque la debilidad atrae a los malvados
como el ocaso a los suicidas
y llevo muchas muertas en mi piel
¡y pesan tanto!

Soy una mujer que adorna las verdades
porque la vida es bella si la cantas de frente,
si, de pronto, unos ojos contienen el océano
y se cierran las bocas
ahítas de ternura.

Soy aquella mujer que nunca has conocido,
que sangra en el espejo
porque escucha las horas,
torbellino de tiempo que nunca se detiene,
porque tiene la niña viviendo entre las venas
y aún no ha completado el enigma del pájaro
que grita en el abismo.

Soy la mujer que reza entre las rosas,
pero no tiene dioses ni signos ni caminos,
solo sabe que el aire es transitable a veces,
porque tiene sus manos
que escriben cada sueño
e inventa los posibles,
la inocencia del vuelo,
la caída perfecta
de todos los puñales.


I. Martínez

martes, 16 de julio de 2019

A MARES

Ya solo piso el suelo de tu ausencia;
pues en presencia vuelo, no camino;
que estrecho se me antoja aquel destino
que no transita a mares tu presencia.
Tus ojos de cristales sibilinos
alumbran ese enigma de lo incierto,
extienden de bellezas un concierto
de refulgentes verdes diamantinos.
Pues si la senda en sueños luce tanto
que océanos albergan tus esferas,
la sombra de la noche será el canto
que el mundo envuelva en lúcidas quimeras,
para que al despertarme no haya espanto,
sino hermosas lucientes primaveras.

I Martínez

martes, 18 de junio de 2019

LAZOS

Hoy les parece tu ausencia
harto castigo a mis besos,
mi entendimiento está leso
con tan injusta sentencia,
que más inclina a clemencia
que invoca a gritos tus brazos;
pero solo encuentra trazos,
bocetos mal dibujados
de mis labios maniatados
a un amor que ahuyenta lazos.

I Martínez

sábado, 1 de junio de 2019

Definiciones I

Amor

1.
Tiempo que robo a TODO
para perder contigo.
(y TODO me denuncia
y tú me dejas 
por tiempo indefinido
y pierdo "ti" y "con"
y si...
Go).

I. Martínez Poyatos

Dos miradas sobre la rosa (The rose was floating in the air)

Edito la entrada y modifico mi versión inglesa con las correcciones de Elena Romea, magnífica profesora, filóloga, traductora, divulgadora y un largo etcétera de facetas que me dejo en el tintero. (Para que luego diga que sus amigas la critican).

Aclaro que mi versión inglesa del poema pretendía cometer las mismas transgresiones lingüísticas que en español, y Elena me ha advertido que resultaban un galimatías incomprensible. Así que el mérito que tenga la versión dádselo a Elena
y su paciencia y el desmérito a mis versos.

Solo añadir que es un poema viejito, pasada la mayoría de edad, y que lo rescato por su valor arqueológico, si es que lo tuviera.


La rosa flotaba en el espacio
mientras moría.
Alguien la pensó por primera vez
para tus manos
y temía morir ante tus ojos.

Hay pequeños castillos sin Mazmorra
donde uno podría ocultarse para siempre,
quizá esperando la rosa del espacio
pensada por primera vez
para tus manos.

Yo me quedé Sin rosa y sin castillo,
soy uno de esos espíritus vagando 
sin causa y sin objeto.

Soy una lágrima huérfana de otoño.

Te nombré tantas veces seguidas
que una letra se Me anidó a la lengua
y ya no pude pronunciar mi oración,
y era redonda
como tu vientre.

Pensé que las palabras 
tienen un toque humano
sin su forma 
en la distancia aérea
de tu voz.

Sin embargo, mientras atabas esa rosa
que alguien pensó por primera vez
para tus manos
a tu caliente labio herido,
yo desmembraba todos mis miedos
en la tarde,
buscando una catarsis gramatical. 

La Rosa desató las preguntas más abiertas.

La rosa cayó en el hueco de mi falda,
como cae la cabeza de un amante
en el regazo
de la primera mujer.

Ya no puedo quitarme Tu sombra
cuando escribo.

En cada verbo crece de hiedra
tu mirada.
Y aquel cadáver último que dejaste
en mi rostro
porque yo te pensé por vez primera
rosa
para tus manos. 


I. Martínez Poyatos



The rose was floating in the air

The rose was floating in the air
while it was fading.
It was first thought  to be in your hands
and it was afraid of dying
before your eyes.


There are small castles with no dugeons
where someone might hide forever,
probably waiting for the rose of the universe
thought  first to
be in your hands.


I was left with no castle or rose
as one soul wandering around the world
without cause.


I am an autumnless teardrop.


Your name was so often pronounced in my mouth
that entangled my tongue
and I could not say my prayer again.
Letters were as round as your shelter.

I thought shapeless words
have a human touch
in the airy distance
of your voice.


But, while you were tying
this rose, first thought to
be in your hands,
up your warm wounded lip,
I broke down all my fears
in the evening,
seeking for the grammar catharsis
in my poem.


The rose brought  the most open questions.

The rose fell down in the hollow of my skirt,
as a lover's head falls on the lap
of the first woman.


I can not forget your shadow as I write
anymore.
In every verb your gaze grows
of ivy.
And I can feel in your kiss
the last corpse
you left in my face because
I first thought of you
rose
to be in your hands.

Isabel Martínez Poyatos

domingo, 26 de mayo de 2019

Demiurga de cicatrices

[…] I had not/ known he knew how to lie […]
“Tiny Siren” from Stag´s leap. Sharon Olds

Me gustaría levantarme y gritar como alguien que no hubiera perdido ¿por qué humillas con mentiras tu inteligencia? Lo diría tan claro que sería imposible que alguien lo negara, el mundo vuelto una fiesta de consensos; pero toco las vendas, esas pequeñas cómplices doradas con que abrazo la calma y bordo cada mínima excusa que nunca creo con cabeza, y acaricio, persisto, acomodo con alevosía, continúo una y otra, y otra, y otra vez, pendular irremisión, la función del nosotros-que, contra viento y certeza. No puedo condenarnos y, sin embargo, me concedo a  veces compadecernos, como alguien que ya lo hubiera hecho por aquella yo que pudo ser, por aquella que era, por quien perdía su vida construyendo ficciones, creando la mentira más hermosa, siendo la actriz de lo imposible, la creativa demiurga de cicatrices contra ceguera.

I. Martínez


sábado, 18 de mayo de 2019

El amor que


El amor que conozco es perclórico,
cáustico, gangrena, enfermedad;
es algo parecido a una amenaza de guerra química,
o  esa misma guerra, con algo de gripe aviar
y mucho de encefalopatía espongiforme;
con derroche de ciclotimias y miembros amputados;
es algo catastrófico,
es la erupción de un volcán que deja personas fragmentadas
resueltas en cenizas,
es el ataque de enjambres de abejas que se mueren matándote,
con muchas lipotimias y desmayos y no quieros
y vete de aquí, pero qué putas sois las tías.
Por eso, desisto del amor en la lírica
y reniego de esos grandes machistas de los versos
que usan las mujeres de inspiración vueltas objetos,
metas o musas de urna funeraria,
y me pido con tiempo para Reyes
que no nos améis más,
que nos dejéis cantar sin ser miradas,
que nos dejéis de cantar,
que nos dejéis ser
es
decir
que nos dejéis
ser
seres
decir
dejadnos.

I. Martínez Poyatos


martes, 14 de mayo de 2019

Albúmina

Con la alegría cayendo como lava,
cuando el temblor exacto de este momento
consciente de su inmanencia
se deshace en una soga que no conduce a la lujuria ni a las flores,
escucho como un sol destartalado de mayo
me interroga por mi máscara:
adónde la perdiste, por qué decides hoy
posar descalza y desinhibida
como la hoja del abedul al fondo del río,
por qué abandonar el lugar de la carne
que te dictan tus muertas,
por qué olvidarte de los espejos
y caminar con la piel en camisa
como el áspid en acoso continuo de luto.
Hoy no me duele el barro con que escupes mi mano tendida,
hoy no puede dolerme tu desprecio
ni la autosuficiencia con que pretendes conquistar un mundo
que tiñes de sombras engangrenadas.
He decidido ser una molécula inservible
en el centro del ojo que me mira,
un ápice de aire,
una brizna de azúcar en el corazón del hastío.
Hoy eres tú quien no me alcanza
la altura transparente de la boca.

I. Martínez Poyatos

martes, 7 de mayo de 2019

ALEJANDRA


Cubre la memoria de tu cara con la que
serás y asusta a la niña que fuiste.

Alejandra Pizarnik



Desnuda como un cirio
en esta realidad desordenada
que me deja la ausencia de ojos
Para abismo con el mío
tengo bastante
pero te empeñas en arrancar tu voz
te empeñas en burlarme tu cuerpo
eres la avara del corazón sombrío
que me esconde los relojes
y el muro incandescente
Otros instantes este mismo instante
de yegua dolorida
de tecla desvencijada
sin aguja de marear
ni equilibrio posible
De dónde sale toda esta luz
que me tiñe el cerebro de hojas muertas
Alejandra por dónde se mata aquí el invierno
Y solo escucho las telarañas de tu boca
incrustándome los dientes hasta la herida

I. Martínez Poyatos

La próxima


En mi próxima vida, me vestiré de fiesta los domingos
y saldré a pasear contra tristeza 
por las calles vacías y tus ojos,
para quitarte la manía de que los séptimos
son días más aciagos que los primeros.
Ataré con un lazo tus sueños, en mi próxima vida,
para que no se escapen delante de nosotros
a jugar en los parques donde nos dimos tantos besos.
En mi próxima vida, grabaré tu apellido en mi rodela,
me pondré la armadura y saldré a cabalgar
imitando a los locos en mi caballo moribundo,
y salvaré del hombre al universo.
El tiempo irá tan lento, en mi próxima vida,
que tendrá tu sabor la primavera; me acostaré
en el pasto sin horas de tus labios y abrevaré mi sed en ellos.
En mi próxima vida, seremos tan felices
que parecerá espejismo que hubiéramos vivido
anteriormente otra vacía y sombra, tan sin nosotros,
y la verdad que soplaba en mi oído  
—ignoro si fue en Roma o en Florencia,—
el viento que me dictó el otoño de tus ojos
me preñará de nuevo las pupilas,
ese día sin fin de nuestro encuentro,
ese día sin fin de mi próxima vida.


I. Martínez Poyatos

lunes, 6 de mayo de 2019

Los tinder-poetas

Por ética, estética y poética
no leo a con-sagrados
que frecuenten los bares,
a leyendas que exhiban recitales,
slams o microabiertos,
tampoco si encarcelan
a mujeres en verso,
y menos si van de malpoetas
siendo solo aprendices cantacuartos.
Y por supervivencia
ya sé diferenciar
a los versolibristas
de los versoliguistas,
y a los besipatéticos
de los multicopistas.
Solo admito poetas
que citen a mujeres
que los dejaron
para crecer.
Pero, cuidado, admito sus poemas
solamente, y nunca más abajo
de la mente, que yo no me los trago.
A ver si aprenden de una,
y es por todas, que la lírica
no deshace fronteras
ni ayuda a cruzar Braga.

I. Martínez

domingo, 5 de mayo de 2019

Laña

Hoy se me ha vuelto laña
entre pegamento paréntesis
                                                    hueco

Por más que lo volteo
lo mastico lo pro-
ceso
solo encuentro una errata
que casa ayer y luego
que cose ausencia
voz llaga
llama

I. Martínez Poyatos