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sábado, 9 de agosto de 2008

Pétalo a pétalo y otros poemas

Pétalo a pétalo, memorizó la rosa.

Pensó tanto en la rosa,
la aspiró tantas veces en su ensueño,
que cuando vio una rosa
verdadera
le dijo
desdeñoso,
volviéndole la espalda:

--mentirosa.

Ángel González
de Prosemas o menos


MONÓLOGO INTERIOR

Manolo go
interiormente za
cuando su mujer dice fornica por formica.

Ángel González
de Procedimientos narrativos

APOTEGMA

No hay otra solución:
si de verdad amas a Eurídice,
vete al infierno.
Y no regreses nunca

Ángel González
de Muestra, corregida y aumentada, de algunos procedimientos narrativos y de las actitudes sentimentales que habitualmente comportan.

Sí, tengo que recomendarlo, ya veis que llevo días colgando algunos poemas, es uno de los grandes. Creo que es necesario recuperar la conciencia, ya dicen los expertos que el pensamiento está débil hoy, aunque quizá no es el pensamiento lo débil, sino el compromiso con la realidad. Por eso, y por muchas cosas más que ahora no vienen al caso, necesito recomendar a Ángel González y su libro: Palabra sobre palabra (obra completa 1956-2001). Editado por Seix Barral (primera edición aumentada 2004, quinta impresión 2008). Creo que no recoge los 19 inéditos del libro 101+19=120 poemas, publicado por Visor en el 2000.

domingo, 3 de agosto de 2008

Eso no es nada

Si tuviésemos la fuerza suficiente
para apretar como es debido un trozo de madera,
sólo nos quedaría entre las manos
un poco de tierra.
Y si tuviésemos más fuerza todavía
para presionar con toda la dureza
esa tierra, sólo nos quedaría
entre las manos un poco de agua.
Y si fuese posible aún
oprimir el agua,
ya no nos quedaría entre las manos
nada.

Ángel González
de Áspero Mundo

Este poema lo copio para un amigo mío que no cree tener tanta fuerza. Quizá no sea una cuestión de fuerza, sino de esperanza, ¿no?

Son las gaviotas, amor

Son las gaviotas, amor.
Las lentas, altas gaviotas.

Mar de invierno. El agua gris
mancha de frío las rocas.
Tus piernas, tus dulces piernas,
enternecen a las olas.
Un cielo sucio se vuelca
sobre el mar. El viento borra
el perfil de las colinas
de arena. Las tediosas
charcas de sal y de frío
copian tu luz y tu sombra.
Alto gritan, en lo alto,
que tú no escuchas, absorta.

Son las gaviotas, amor.
Las lentas, altas gaviotas.

Ángel González
de Áspero Mundo