El pasado viernes 4 de marzo asistí, en el Institut Français de Madrid, al monólogo poético de Siméon, interpretado por Sylvie Dorliat. Fue una experiencia magnífica, a pesar de la limitación de mis pocos conocimientos de francés, pues cada lectura del sobretítulo era una resta a la interpretación de Sylvie.
¿Cómo un monólogo es capaz de absorberte durante una hora y que pienses que apenas pasaron veinte minutos? ¿Cómo pasar de la angustia a la ternura, del dolor a la rebeldía, de la decepción a la nostalgia, de la desolación a la indignación y a la furia? Por un gran texto y una estupenda actriz, por la excelente combinación lírico-dramática.
Podéis leer el texto en castellano en la web del Instituto: http://www.ifmadrid.com/adjuntos/fichero_2929_20110225.pdf
Más info del espectáculo: http://www.ifmadrid.com/frontend/ifmadrid/noticia.php?id_noticia=1565&id_seccion=444
Al quedar emplazado delante de esta efigie
Ignorante de mí y de todos mis rasgos,
En tanto pliegue horrendo de angustia y de energía
Leeré mis tormentos: me reconoceré.
Paul Valéry.
Cuadernos (1894-1945).
Ego. (1924. E. Hacer sin creer, X, 491).
Galaxia Gutenberg. Círculo de Lectores. 2007.
De la mano me come el otoño su hoja: somos amigos.
Mondamos el tiempo de las nueces y le enseñamos a andar:
el tiempo retorna a la cáscara.
En el espejo es domingo,
en el sueño se duerme,
la boca habla verdad.
Mi ojo desciende hacia el sexo de la amada:
nos miramos,
nos decimos algo oscuro,
nos amamos mutuamente como amapola y memoria,
dormimos como vino en las conchas,
como el mar en el resplandor sanguíneo de la luna.
Estamos abrazados en la ventana, ellos nos ven desde la calle:
¡es tiempo de que se sepa!
Es tiempo de que la piedra consienta en florecer,
que a la inquietud le palpite un corazón.
Es tiempo de que llegue a ser tiempo.
Es tiempo.
De Amapola y memoria (1952)
Paul Celan.
Traducción: Pablo Oyarzún
www.philosophia.cl / Escuela de Filosofía Universidad ARCIS.
Enfrentada con mi desconocimiento de Corea del Sur, me asalta la primera imagen de la pantalla: una ciudad de edificios relativamente altos, mezclados con otros más chicos, salpicados por el cauce de un río caudaloso, casi encajados en él, y conectados por un largo puente... Para mí, un lugar en el mundo.
Después, todo lo invade la sensación del agua fluyendo hacia mí y se me activa la intuición de que se trata de una historia sobre la vida y sobre la muerte. Mientras unos niños juegan en las orillas, nos trae el agua el cadáver de una muchacha, primera pregunta sobre el sentido de la vida.
Mija, la protagonista, es una anciana entrañable. Una mujer alegre a la que no parecen atemorizar las dificultades. Para sentirse bien, le basta con arreglarse con ropa multicolor y el elegante toque de sus sombreros. En realidad, quizá podríamos creer que vive en un mundo creado por ella misma, sin percibir la realidad. No es una vida fácil, es una mujer humilde que a pesar de sus años trabaja y cuida de su nieto.
Cuando decide apuntarse a las clases de poesía de su centro cultural, encontrará que su mirada es insuficiente para apresar lo real en toda su complejidad, que no ha conocido el mundo hasta ahora. Su intento de escribir el primer poema es una lucha para atrapar "la inspiración". Parte de la premisa de que la poesía ha de capturar lo bello del mundo que la rodea, pero, a lo largo de su camino, irá descubriendo que no se trata de eso exactamente; que la poesía es, más bien, una luz que ilumina su inteligencia, una forma de comunicación que traspasa los límites de la muerte, una forma de encontrar su lugar en el mundo, una fuerza para actuar conforme a sus sentimientos y convicciones.
La actriz, Yoon Jeong-hee, está grandiosa, incluso soportando la responsabilidad de llenar casi ella solita los 140 minutos de película.
El ritmo, perfecto en su lentitud y su lánguido desplazamiento, se acompasa con la vida de la protagonista.
Magnífico escuchar el coreano y poder aproximarse algo a su musicalidad y poesía.
Se agradece un cine diferente, del que te hace sentir y pensar.
Rappelez-vous l'objet que nous vîmes, mon âme,
Ce beau matin d'été si doux:
Au détour d'un sentier une charogne infâme
Sur un lit semé de cailloux,
Les jambes en l'air, comme une femme lubrique,
Brûlante et suant les poisons,
Ouvrait d'une façon nonchalante et cynique
Son ventre plein d'exhalaisons.
Le soleil rayonnait sur cette pourriture,
Comme afin de la cuire à point,
Et de rendre au centuple à la grande Nature
Tout ce qu'ensemble elle avait joint;
Et le ciel regardait la carcasse superbe
Comme une fleur s'épanouir.
La puanteur était si forte, que sur l'herbe
Vous crûtes vous évanouir.
Les mouches bourdonnaient sur ce ventre putride,
D'où sortaient de noirs bataillons
De larves, qui coulaient comme un épais liquide
Le long de ces vivants haillons.
Tout cela descendait, montait comme une vague
Ou s'élançait en pétillant;
On eût dit que le corps, enflé d'un souffle vague,
Vivait en se multipliant.
Et ce monde rendait une étrange musique,
Comme l'eau courante et le vent,
Ou le grain qu'un vanneur d'un mouvement rythmique
Agite et tourne dans son van.
Les formes s'effaçaient et n'étaient plus qu'un rêve,
Une ébauche lente à venir
Sur la toile oubliée, et que l'artiste achève
Seulement par le souvenir.
Derrière les rochers une chienne inquiète
Nous regardait d'un oeil fâché,
Epiant le moment de reprendre au squelette
Le morceau qu'elle avait lâché.
— Et pourtant vous serez semblable à cette ordure,
À cette horrible infection,
Etoile de mes yeux, soleil de ma nature,
Vous, mon ange et ma passion!
Oui! telle vous serez, ô la reine des grâces,
Apres les derniers sacrements,
Quand vous irez, sous l'herbe et les floraisons grasses,
Moisir parmi les ossements.
Alors, ô ma beauté! dites à la vermine
Qui vous mangera de baisers,
Que j'ai gardé la forme et l'essence divine
De mes amours décomposés!
Les fleurs du mal.
Section: Spleen et Ideal Charles Baudelaire http://fleursdumal.org/poem/126
"¡Crusoe! Esta noche, cerca de tu Isla, el cielo que se aproxima loará al mar, y el silencio multiplicará la exclamación de los astros solitarios.
Corre las cortinas; no enciendas:
Es la noche sobre tu Isla y en su contorno, aquí y allá, dondequiera se curva el impecable vaso del mar; es la noche color de párpados, sobre los caminos en-tretejidos del cielo y del mar."
Extracto del poema "La ciudad" Imágenes para Crusoe SAINT-JOHN PERSE
Antología Poética de Saint-John Perse, Colección “Los poetas”, Compañía General Fabril Editora, Buenos Aires, 1960. Traducción de JORGE ZALAMEA
Vale, sí, tendría que hacer más caso a las recomendaciones de los amigos. Pero soy terca y olvidadiza. Después de muchos meses de recomendación, hago caso y me sumerjo en los blogs de Batania y rescato de entre sus páginas (hoy, otro día más) este poema:
Si pudiera talar el cedro ajeno
de mi nombre,
la grecia de nudos que me ata
a la tierra,
si pudiera limpiarme
de manuales y antiguos decires,
trizar mis genes,
el aire mismo
y el propio calendario,
si lograra
matar a mi madre,
matar a mi padre,
matar a Vizcaya,
matar a Euskadi,
matar a España,
matar a Europa,
matar la historia,
la tierra vieja
y el siglo XXI,
si pudiera arrancarme
la pelagra adquirida
y aún quedara algo
mío,
hueso, cardo o recuerdo
de luciérnaga,
aún quedara un yo
discrepante
después del incendio,
entonces sí que podría
proclamarme un hombre
con todas sus velas
y pedir altanero
la palabra que perdimos,
rebeldía.