domingo, 3 de agosto de 2008

Eso no es nada

Si tuviésemos la fuerza suficiente
para apretar como es debido un trozo de madera,
sólo nos quedaría entre las manos
un poco de tierra.
Y si tuviésemos más fuerza todavía
para presionar con toda la dureza
esa tierra, sólo nos quedaría
entre las manos un poco de agua.
Y si fuese posible aún
oprimir el agua,
ya no nos quedaría entre las manos
nada.

Ángel González
de Áspero Mundo

Este poema lo copio para un amigo mío que no cree tener tanta fuerza. Quizá no sea una cuestión de fuerza, sino de esperanza, ¿no?

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