lunes, 4 de agosto de 2008

Breves

Para nacer me sobro.
Para vivir me basto.

...

La lluvia es incapaz de comprender
por qué te lloro.

...

¿Dónde comenzará el momento
de partir? Me duele
mi propia ausencia.
Pienso; pero no estoy
en mí.

...

Los mejores versos se cumplen
en dos letras:
sí.

...

Un hombre no es igual
a otro hombre, como
un río no es igual
a otro río.
La materia no cambia,
sólo el recorrido.

...

Para morirme al fin
necesito primero
creer en mi existencia.

...

¿Es el mundo una huella
impresa en mí;
o es impresión mi paso
para el mundo?

...

Cuando apagan las luces
tu muerte me parece una función
a punto del estreno.

...

Me asustan los espejos
cuando miran mis ojos.

...

De todas las alturas que alcanzo
con mi sueño, la mejor
es saber de mi existencia
cuando despierto.

...

Es el castigo: tener
en la boca tu nombre
y no romper el miedo
a pronunciarte.

...

No quiero medir mis versos
si no mido el empuje de tu vuelo
cuando amas.

...
Poema y variación

Hoy son los besos tan frágiles
que una palabra podría hollar en ellos
y truncarles el rumbo...
Y volverlos a mí, que los esquivo.

Variación

Hoy son los versos tan frágiles
que una palabra podría hollar en ellos
y truncarles el rumbo...
Y volverlos a mí, que los escribo.
...

La rosa no es igual a la rosa
en otro instante.
Y preferimos morir
a marchitarnos.
...

Tu corazón es el aullido lánguido
del lobo en mi ventana.

Isabel Martínez Poyatos

No hay comentarios: